«No te queda nada» (las amigas mama drama)

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Cuando mi amiga M. se quedó embarazada empezó a quejarse desde la semana 10.Las hormonas y la pesadez final hicieron que continuará en un bucle de queja constante. Ella es como yo, de queja fácil. No es que seamos unas cascarrabias pero quizás cuando seamos abuelas nos quejaremos del reuma y de la artrosis en cualquier cafetería de barrio.

Cuando tuve a la fiera, después de aquel parto de mil horas y mil dolores me di cuenta que la queja no servía de mucho. De hecho decidí que no me quejaría más. Frente a mi estaba la vida que yo había querido y debía ser fuerte porque la carretera era con curvas aunque con un paisaje de ensueño (sueño el que tengo ahora).

Mi madre (fulltime de 4 hijos más 3 nietos) siempre me decía lo mismo «¡y no te queda nada!» o en su defecto «y lo que te queda». Esas dos frases se las repetía YO a M. y ella se enfadaba conmigo (yo también me hubiese enfadado). La queja sirve de poco pero ahí anda…

La cosa es que hace unos días otra amiga, C. (madre también) y yo, fuimos a ver a M. y su bebito.

M. estaba sentada en el sofá, en su nube, acunando a su bebito rodeada de sus perretes y en el otro sofá estabamos C. y yo.

No me acuerdo muy bien cómo empezó todo pero empezamos las dos en un mano a mano a hablar de cosas de nuestros retoños. Sobre cómo hicimos para que durmieran solos, sobre cómo no lo conseguimos, sobre los niños koalas, sobre la comida, los llantos, el cansancio, el carácter de los pequeños, sobre la pareja, la rutina, las vacaciones, etc. Entramos en un bucle de «conversación mama drama» y M. seguía con su bebé allí, impasible, medio dormida y probablemente aburrida de oírnos. Nuestra conversación de ahogar penas duró una media hora, tiempo suficiente para que me diera cuenta de lo que estaba haciendo.

Y es que dije que NUNCA MÁS ME QUEJARíA y

MENOS DELANTE DE UNA RECIÉN PARIDA! 

¡¡¡¡Y LO HICE!!!

Ya era demasiado tarde cuando le dije a C. «bueno, vámonos que no hacemos más que hablar de penas! Pobre M.! otro día quedamos en otro sitio a hacer de madres sufridoras, ten amigas para estoooooo!» 

En fin, que la maternidad es maravillosa pero AYDELASMADRES! es inevitable quejarse de vicio. Tenemos unos hijos buscados preciosos, sanotes y una familia y unas parejas que nos quieren! ¿qué más podemos pedir? 

PD. desde aquí quiero decirte que estoy muy orgullosa de ti, lo estás haciendo estupendamente, YESWECAN como diría @finalaendorfina

Madre de dos fieras. Risueña y soñadora con alma de cántaro. Gracias a mis hijos estoy aquí y gracias a vosotros sigo escribiendo. Así que hasta aquí puedo leer que las bios no son lo mío. ¿Te ha gustado el post? ¡tú comenta lo que quieras que yo prometo contestar! y si te apetece comparte, así me ayudas a llegar a más gente ;) Feliz día!

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