¿Cómo es tu hijo? ¿Cómo eres tú?

Acabo de llegar de una entrevista. El otro día a través de Entremadres me enteré que una psicóloga clínica, Marta Golanó, realizaba unas preguntas para su tesis sobre “El proceso de mentalización en la relación madre-hijo: La función reflexiva materna durante la primera infancia: Adaptación y validación de la Parent Development Interview».

¿Conectas con tu hijo? ¿Sientes su frustración? ¿Qué intentas darle a tu hijo? ¿Qué representa tu figura materna y paterna? ¿Cómo describes a tu hijo? ¿Qué relación tienes con él? 

Estas han sido sólo algunas de las preguntas. En total hemos estado más de una hora hablando de nuestra relación, un vínculo que se refuerza cada día y que se transforma a través del paso del tiempo. Como he afirmado, soy muy consciente de mi papel como madre. Deseo una maternidad consciente y con una escucha activa, intento hacerlo bien y no sentirme demasiado culpable, no hacer dramas innecesarios y simplificar las cosas. Pero ¿qué es lo correcto? No sabemos nunca si lo estamos haciendo bien pero tampoco podemos dejar de preguntarnos si estamos haciendo lo correcto. Las únicas referencias son las familiares, lo que hicieron mis padres, lo que hacen mis hermanos o mis suegros.

Ante la pregunta como madre ¿qué es lo que te hace sentir mal? 

No sé si he respondido bien a esa pregunta (al menos a día de hoy, la fiera no me ha hecho una buena trastada como para tirarme de los pelos) pero lo que más me pone de mal humor siendo madre es ver a otras madres que no se implican en su maternidad, en la educación de sus hijos, en darles el apoyo necesario día a día. Me da pena y rabia a partes iguales ver a madres desvinculadas que exigen a sus hijos cosas que no han tenido oportunidad de conocer. Más allá de hacerlo bien o mal, somos madres así que nunca más encontraremos la calma. Mi maternidad sin duda me aporta muchísimas cosas buenas y malas, pero sin duda no puedo dejar de pensar en una cita que desde que la leí, me siento muy identificada y es que «La decisión de tener un hijo es trascendental. Es aceptar por siempre que tu corazón ande vagando fuera de tu cuerpo (Stone)».

Desde que soy madre me he dado cuenta que tengo un papel fundamental en la vida de otra persona, mi hijo. Inevitablemente soy su ejemplo, soy un referente y no me puedo permitir según que errores. Como madre debo proporcionarle las herramientas necesarias para sobrevivir en un futuro, para que sepa gestionar sus emociones y sea una persona con la cabeza mínimamente amueblada. Ya no estamos hablado si tendrá que ser un niño excelente, simplemente hablo por poner un ejemplo sobre la fortaleza y la debilidad en situaciones, de lo bueno y lo malo, del sentido de justicia, del amor, de los valores que cada uno entendemos como «imprescindibles».

¿Te has sentado a pensar realmente qué proyectas en tu hijo? ¿Qué cosas cambiarías? 

Sin duda yo cambiaría mi paciencia y mis prisas. El tiempo. Si pudiera compraría kilos y kilos…

Os dejo con un vídeo que seguramente ya habéis visto pero que en su día me hizo reflexionar sobre mi papel como madre…

Madre de dos fieras. Risueña y soñadora con alma de cántaro. Gracias a mis hijos estoy aquí y gracias a vosotros sigo escribiendo. Así que hasta aquí puedo leer que las bios no son lo mío. ¿Te ha gustado el post? ¡tú comenta lo que quieras que yo prometo contestar! y si te apetece comparte, así me ayudas a llegar a más gente ;) Feliz día!

14 Comentarios

  • Marta

    A mí lo que me hace sentirme mal es no tener tiempo para ellas. O cuando estoy cansada y no respeto sus tiempos, como cuando llego los lunes de trabajar, y apenas puedo disfrutar de ellas por que es tarde, y al estar cansada, me pongo el tubo, y pido prisa para hacer las cosas, llegando a enfadarme. PEro claro me enfado conmigo misma, aunque se lo haga llegar a las niñas. Eso sí, antes de acostar, cuando ha pasado esto, siempre les pido perdón y las colmo de besos, pero ya el «daño» está hecho.

    • batmami

      Mi culpabilidad también viene por dedicar horas al ordenador, que es un trabajo pero tampoco una obligación total. Sin duda el cansancio y las prisas son lo peor, lo peor es que lo notan un montón. Al menos cuando ven que no les prestas la atención necesaria… se enganchan aún más exigiendo su amor. Lo entiendo! Leo aún es pequeño pero sabe defender su terreno perfectamente, a veces me da miedete y todo… Las noches son el momento más profundo, pero a veces es imposible llegar a todo! Un abrazo guapa!

  • la madre novata

    coñe, que profunfa estás jajajja.. yo es que soy muy ligera, pero como madre no me siento mal por nada ¿seré una insensible? Lo hago todo lo bien que puedo, una tiene sus limitaciones y sentirse mal por ellas me parece una chorrada.

    • batmami

      tú eres un dibujo desvelado! qué puedo esperar de ti? jajaja! no me digas que nuncanunca has mirado a N. y te has preguntado ¿la he cagado? ¿lo estaré haciendo bien? no te creo!!! estoy profunda porque me han hecho un follón de preguntas muy profundas, hubiese molado verte ahí contestando… yo llorando como una moñas y tú riendo, lo veo! jajaja! besote guapetona!

  • Ester-Mayonako

    Hasta hace unos dos años, estaba totalmente de acuerdo contigo, pero hay algo que a las madres no nos cuentan (he llegado a la conclusión de que es porque si no, la raza se extinguiría) y es que la maternidad tiene dos fases.
    La primera, que es hasta aproximadamente los 10/12 años, es la más bonita, parece la más agotadora porque nuestros hijos nos necesitan, tenemos un «control» sobre ellos, y ellos necesitan ese «control». La verdad es que daría todo por volver a repetir esta fase, ya que yo, he entrado ya en esa segunda fase de la maternidad.
    En la que una madre, haga lo que haga, lo hace mal, esa en la que nuestro pequeño retoño, con sus ansias de ser un ser único, se convierte en un rebelde sin causa y en el que la mayoría de las veces te sientes malamadre de verdad, por las frustraciones y las inseguridades, porque ahí, las madres pasamos a un segundo (o tercer) grado…
    Disfrutad las que aún estais en esa primera fase y pensad, cuando lleguéis a la adolescencia, que lo habéis hecho todo bien, no lo olvidéis!

    Un beso

    • batmami

      Gracias por tu comentario!
      tienes razón en lo de las fases sobre la maternidad. Tenemos control sobre ellos, podemos decir que son «nuestros». ¿Pero qué pasa cuando se alejan? ¿Cuándo tú ya no eres tan interesante? Creo firmemente que todo lo que les damos durante la primera infancia tiene una repercusión directa en la adolescencia. Sé que la edad del pavo es insoportable y que la crisis de valores siempre existirá. Nuestros hijos viven con otras personas que no podemos controlar y a veces no eligen de forma correcta, deben equivocarse y darse palos. No creo que debas sentirte mal, no todo lo haces mal, siempre se puede mejorar y ellos también pueden cambiar. La maternidad debe adaptarse a cada momento, crecemos con ellos para bien o para mal.
      Así que siempre estamos a tiempo para rectificar. Actualmente disfruto y me agoto a partes iguales, cuando llegue a la adolescencia tendré dolores de cabeza, lo sé, pero espero poder recordad cómo me sentí yo en su día y cómo me hubiese gustado que me trataran.
      Vaya rollo te he soltado! jaja! Muchos ánimos y tú puedes! Nadie mejor que tú!
      Un abrazo!

  • Bego

    no se ve el video 🙁
    yo me siento mal cuando a veces pierdo los papeles. sé que tengo mil excusas para perderlos: el cansancio, el sueño, el desgaste y un niño de alta demanda, pero me siento mal igual porque no debería ser así 🙁
    joer, qué post más profundo

    • batmami

      ya he arreglado el enlace! gracias!
      pues te entiendo perfectamente, a veces pienso también pienso en las excusas… siempre tendremos algo en qué agarrarnos pero ante todo y aunque me sienta culpable a veces, debo pensar que no lo estoy haciendo tan mal. Prueba de ello es ver a un niño inquieto, feliz y amoroso. La entrevista me ha dejado del revés, las preguntas eran sencillas pero muy profundas. Una charla sobre la relación que tienes con tu hijo, sobre cómo te sientes durante rabietas o cómo crees que se siente tu hijo. ¿Somos capaces de empatizar con ellos? Ya no digo nada más, a mi me encantó pensar en ello!
      Un abrazo guapa

  • padresfrikerizos

    Es normal ponerse moñas y profunda de vez en cuando, a mi me suele pasar por la noche que me da por pensar alguna historia que otra…no sé si lo estaré haciendo bien o mal, muchas cosas las veré con perspectiva, pero creo que esfuerzo y dedicación no me falta así que me quedo tranquila pensando que le doy lo mejor de mí. Los valores se transmitirán sin que yo me esfuerce mucho porque eso va en cada uno de nosotros y ellos no son tontos, ¿cabrearme? pues alguna cosa que otra al final del día, pero sobre todo me cabrea mi cansancio aunque siempre intento que ella no lo note. La verdad que soy bastante relajada también y creo que alguna vez me como el tarro sin necesidad, pero eso lo hago con todo así que…
    En definitiva, a seguir siendo madres que es lo que nos gusta 🙂

    • batmami

      ayy! acabo de ver el vídeo de chewy «¿cómo te enfadas?» jajaja! es que me la como con patatas. Lo mismo digo, por tiempo no será, aunque el mío ahora esta en el plan o estas por mi las 24h. o no respiro. Eso quiere decir que mis tareas las debo hacer cuando duerme… Intentar disimular el cansancio es digno de madre con superpoderes, pero lo hacemos todos los días. Me hubiese molado que hubieses hecho la entrevista, saber tus opiniones. Seguiremos siendo madres, cansadas y risueñas, claro que sí. Un abrazote guapa! Cuidaros mucho y que nos enfade mi nuera eh!? jaja

  • Una Mama Práctica

    uy, ahora que acaba de llegar el segundo estas preguntas me han llegado hondo… A mi me gusta reflexionar sobre todas esas cosas, lo intento hacer a menudo. Pero procuro dejar fuera las culpas, y no sentirme nunca mal. Lo cual no significa que no lo haga mal, ni mucho menos. Sé que sí. Pero si lo hacemos con la mejor intención, y reflexionando después sobre lo ocurrido para intentar que no se repita, creo que no hay por qué sentir culpa. Esto es ensayo y error, y mientras el ensayo sea siempre desde el amor, el cariño y el deseo de lo mejor para nosotros y nuestros peques… ¿no? Un besazo!

    • batmami

      tienes toda la razón. Ensayo-error, no nos queda otra! Hay que hacerlo con todo el amor y comprensión posible. Estoy segura que esa entrevista te hubiese encantado… muy profunda! pero sin duda somos nosotras y nuestra capacidad de reflexión las que ayudan en buena medida a que nuestros pequeños se sientan respaldados. Ponernos en la piel de ellos e intentar empatizar al máximo! ahora con dos te encontrarás con más situaciones difíciles, pero es eso… intentar resolver día a día, elegir y hacernos más fuertes. Una de las cosas que le dije fue precisamente que desde que era madre me había vuelto más segura, menos indecisa (siempre he sido un saco de dudas). Las pequeñas situaciones necesitan resoluciones más o menos rápidas y siempre llevándolo al lado práctico y sin sufrimientos. Así que nada, a ver si sale la tesis y podemos aprender un poco más de nuestra maternidad 😉 Un abrazo jaio, espero que ya estés más recuperada y todo vuelva a la normalidad. cuidaros muchísimo!

  • Irene psicóloga de Fluff

    Estudiamos durante toda una vida para ejercer una profesión, y aún así, hasta que no se ejerce no aprendemos a desenvolvernos en ella. Para ser madres, ni siquiera nos enseñan. Menos mal que la naturaleza nos dota de emociones y el vínculo con el niño. A veces el escucharnos a nosotras mismas y a los peques cuenta más que muchos otros consejos. Un abrazo! y suerte en esta carrera de fondo!

  • Madre Primeriza

    Yo me siento orgullosa del vínculo que he logrado crear con mi hija y justo lo que más me preocupa ahora que ya tiene tres años es mantener ese vínculo y reforzar su autoestima para que siga confiando en mi como guía, como madre, como amiga (como ella me llama cuando quiere decirme que me quiere). Creo que mantener ese vínculo, que exige tanta empatía por nuestra parte, requiere un esfuerzo grande que merece la pena hacer por el bien de todos: nuestra niña crecerá más feliz y espero que se convierta algún día en una adolescente con criterio propio y una mujer segura de sí misma.
    No sé, como tú, creo que todo lo que hacemos ahora dará sus frutos en años venideros.
    Un abrazo grande

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