Buscar el colegio perfecto

Hoy escribo para ti, padre o madre que buscas el colegio perfecto para tu hijo.

No, no es fácil. Probablemente será la decisión más complicada que deberás tomar después de decidir si pones las vacunas Prevenar o Rotateq, después de pensar si le pones pendientes a tu hija o pones puntos a esa herida que se hizo en el parque.

La vida debería ser tan fácil como poner Arnidol a un chichón pero no. Hay que decidir muchas cosas cuando se tiene un hijo, hay que madurar, crecer, tener un par… a mi lo que más me preocupaba era encontrar la silla de paseo perfecta, los zapatos más geniales, la mochila portabebés más ergonómica o los bodys de algodón más suaves. También me preocupaba la leche de continuación, la carne de ternera de primera, el pescado más fresco… el gel de baño menos nocivo, los chupetes más molones, la crema perfecta para erradicar la piel atópica…

La búsqueda constante de lo mejor para nuestros pequeños a veces nos lleva al borde del precipicio. Párate a pensar un momento. ¿Por qué tus padres escogieron el colegio donde tú estudiaste? En mi casa no se lo pensaron tanto y tampoco me ha ido tan mal.

Imagen olgadedios.com
Imagen olgadedios.com

En los ochenta las cosas eran más fáciles. Nuestros padres no tuvieron que enfrentarse a guarderías, mares de día, escoletas, escuelas libres, Montessori, pública, privada, concertada, religiosa, laica… Buscar el colegio perfecto era mucho más fácil: escuela pública, la única del pueblo, la de toda la vida! 

En las ciudades las cosas eran y son diferentes, nos gusta complicamos la vida. Así en general, a los padres nos gusta complicarnos con todo. 

Os lo digo, el año pasado estaba en ese cruce. Ya me vi en el mismo cruce con la guardería y el dilema se repitió con el cole aunque en mi caso la decisión estaba tomada. Me resistía a pensar que TODO IBA A SALIR BIEN.

bothways

El cruce con las mil señales, porque buscar el mejor colegio es la leche: los puntos, las listas, las escuelas idílicas, con huerto, que respeten los ritmos, que respeten a mi hijo, que lo dejen SER, que no se traumatice, que sobrevivamos todos al proceso, que la comida del comedor sea buena, que no lo fuercen a comer, que no use uniforme, que no haga religión, que haga ética, que su profesora sea un amor, que no usen libros, que usen tablets, que hablen inglés, que tengan un buen patio, que tengan materiales geniales, que hagan la siesta, que no hagan deberes, que hagan proyectos, que vivan las tradiciones, que lo respeten… un océano de dudas…

en definitiva, que tengan todo lo que busco y que mi hijo sea feliz, crezca y aprenda a SER.

Está bien. No me enfrente a los dichosos puntos, a las zonas, a empadronamientos, a entrar a codazos… pero escolarizar a las fieras DA MIEDO. 

Sé que no es fácil. Sé que es un sinvivir pero un año después puedo decir que todo ha salido bien y que si aquí hemos sobrevivido, vosotros también lo haréis. Aviso que me planteé hasta no escolarizarlo hasta los 6 pero me lo pensé mejor…

Quería deciros aunque ya lo sabéis que… hay que ser prácticos y pensar que todo va a salir bien!

¡LA MEJOR ESCUELA SOIS VOSOTROS, PADRES MÍOS!

En casa, en el parque, en las tiendas, en el médico, en la biblioteca, en la playa, en la montaña… Sí, vale, los hijos pasan muchas horas en el colegio y también debe seguir a otros líderes y otros patrones pero sois vosotros los que decidís también cómo será esa adaptación, cómo crecerán junto con sus compañeros, como será esa relación con la profesora o profesor, cómo seguiréis acompañando a vuestros pequeños, cómo los haréis más grandes…

Sé que con 3 años es duro ver como nuestros «bebés» se ponen una mochila y se dirigen solitos a clase con una profesora y otros niños, «sus amiguitos». Nadie está preparadado. El primer mes es durillo aunque se hace camino si han ido algunas horas a la guarde, de todas formas aún recuerdo aquella manita diciendo adiós con ojitos tristes y al cabo de unos días, ni me decía adiós…

Es ley de vida, nuestros pollitos crecen y empiezan una nueva etapa, una de las mejores de su vida, la de pasos agigantados. Sin duda los padres tenemos más miedo que ellos pero salvo el primer mes, os puedo asegurar que todo va rodado. Os sorprenderéis de los progresos, de la capacidad de adaptación, de las historias que os contarán, de las aventuras que vivirán…

No os voy a decir que no cuesta porque a los padres nos cuesta horrores acostumbrarnos a verlos crecer e incluso pensamos que mejor que no vayan al cole en ocasiones, seguiremos dudando si hemos hecho bien, cuestionaremos lo que hacen allí… ¡pero será divertido! Llegarán los grupos de whatsapp, los malentendidos, los «deberes» y en algunos casos los piojos y los resfriados interminables… La Navidad, los Carnavales, las notas… ¡será genial!

Crecerán y se nos encogerá el corazón. Y pensaremos en ese cruce de señales, las hojas de preinscripción y las dudas por si lo dejamos ir a la primera excursión de UN DÍA o lo que es peor, las convivencias de 2 días… seguirán creciendo y madre mía ¡no quiero ni pensarlo!

Eso sí. Ahora lo que importa es buscar el colegio perfecto que no existe y por el que cruzamos los dedos para cuando salgan las listas.

Espero que todo vaya bien y ya hablamos el año que viene por estas fechas a ver si todo va como esperáis. Pero recordad padres, vosotros sois la mejor escuela del mundo y para mi lo más importante es educar en positivo.

¡Mucha suerte familias!

Os dejo algunos posts bonitos que me han gustado para seguir creciendo: 

 

Madre de dos fieras. Risueña y soñadora con alma de cántaro. Gracias a mis hijos estoy aquí y gracias a vosotros sigo escribiendo. Así que hasta aquí puedo leer que las bios no son lo mío. ¿Te ha gustado el post? ¡tú comenta lo que quieras que yo prometo contestar! y si te apetece comparte, así me ayudas a llegar a más gente ;) Feliz día!

12 Comentarios

  • marifififi

    Totalmente de acuerdo. Mirando un año hacia atrás, me doy cuenta de que, como casi todo en la crianza, las cosas van fluyendo solas y te das cuenta de que darle tantas vueltas a la cabeza es un poco absurdo. Hace poco pensaba en mi colegio, que sin ser bilingue, ni warldorf, ni estricto, ni de proyectos, ni perfecto, solo un cole normal, fue un sitio donde yo fui muy feliz. Y eso es lo que espero para mi hija, que sean unos años muy felices para ella, todo lo demás es relativo y ya lo iremos trabajando conforme venga. Besicos

    • batmami

      seguramente serán muy felices! Todo depende de nosotras en gran medida. Una niña normal en un cole normal con unas madres normales! Así debería ser y dejar de lado tantas dudas y miedos aunque es totalmente inevitable. Besotes!!! gracias por tu comentario!

  • Sonia López

    Gran post me ha encantado como todos los que escribes. Creo que a veces sería más fácil tomar decisiones únicamente basándonos en el sentido común que tantas veces perdemos. Muchas gracias por compartir mis posts!!

  • Carla vidas pixeladas

    Pienso que los que más nos preocupamos por el colegio somos los que tuvimos malas experiencias en ellos, queremos encontrar algo que nos haga pensar que les ira mejor, ya sea por que es laico, o público, o religioso, o privado, o que tienen ese sistema u ese otro. Buscamos un poco de tranquilad igual que cuando decides usar una silla a contramarcha, sigues aterrado por lo que pueda pasar, que con suerte nunca pasara, pero te sientes un poco más tranquila pensando al menos tiene lo más seguro.

    • batmami

      bueno, quizás tienes razón pero creo que también queremos siempre lo mejor para los niños, aunque nuestra experiencia sea positiva. La tranquilidad no la encontramos nunca hasta que han pasado unos meses y vemos que todo va bien. Cuando sean adolescentes tendremos más preocupaciones que ahora pero es lo que nos toca vivir jajaja! preocupados siempre! un besote

  • Bebé a Mordor

    Me ha gustado mucho el post. Este año estoy justo en el proceso de búsqueda y peleando con todo lo que dices… y es horrible. Pero me ha encantado la tranquilidad y comprensión con que declaras que, al final, va a salir bien y la mejor escuela somos sus padres… 🙂
    Comparto!

    • batmami

      claro que va a salir bien! Si no sale bien es que no tenía que salir bien. Entiendo los miedos porque yo también los tuve pero poco a poco te vas dando cuenta que vas cerrando y empezando etapas y el miedo siempre está ahí. Luego ellos te sorpreden y se adaptan mejor que tu a todos los cambios 😉 besos!

  • Irene MoRe

    Imagino que buscar el colegio perfecto es difícil. Aquí en Mérida es imposible, lo que hay que buscar es el «menos malo», y así y todo cuesta entrar.
    A ver, el cole de Mayor no es malo, pero me gustaría que cambiase bastantes cosas, y también que llegase hasta bachillerato, pero aquí sólo llegan los concertados.
    Con lo que estoy encantada es con sus compañeros de clase, porque a algunos ya los conocíamos de antes, y son muy buenos amigos, y con la profesora que va a tener los 3 años de infantil, así que de momento muy contentos.
    Besazos.

    • batmami

      la misma profe? yop! qué suerte! me quedaría con lo ojos cerrados con la que tiene ahora, es un amor! Pero bueno, al fin y al cabo lo que hacen son los compañeros, probablemente saltarán al concertado todos juntos porque no queda otra. Aquí empiezan y acaban en el mismo lugar. No sé si eso es bueno o es malo. Yo lo hice así y acabé cansada de ver siempre la misma gente. Besotes guapa!

  • David de La Cesta Mágica

    Mis hijos han tenido suerte y están estudiando en el mismo colegio que estudié yo, del cual considero salí bien formado y educado, pero también he de decir que no depende exclusivamente del colegio, el ansia de aprender o el gusto por ello son cosas que te enseñan en casa o que vas descubriendo tu mismo con los años. Con mi primer hijo me obsesionaba un poco el tema de los colegios de pago, bilingues etc… ahora me doy cuenta que en realidad no es tan importante, la suerte es poder encontrar un maestro que ame su profesión, que sea paciente y que sepa transmitir y hacer ameno el aprendizaje. Ese maestro puede estar en cualquier colegio, la suerte es que te toque. Si además esto se complementa con el apoyo de los padres, si hacemos que aprender sea divertido, si fomentamos ese ansia por descubrir cosas nuevas, nuestros niños por sí solos irán encontrando el camino…o eso espero.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Simple Share Buttons
Simple Share Buttons
A %d blogueros les gusta esto: